jueves, 17 de noviembre de 2016

Oposito y luego existo

¿El porqué de opoexisto?

Llevo un período de mi vida en la que todo o casi todo gira en torno a la oposición, tanto es así, que mi vocabulario ha ido sufriendo una transformación hacia el uso constante del prefijo OPO, ¿que no existe? uy eso es que no eres opositor/a o acabas de empezar. Cuando vayas adentrandote más en este mundillo te darás cuenta de que los compis de biblio/oposición, no son simples compis, son opocompis, ¿en qué se diferencian? pues lo más significativo es que son sufridores como tú, están metidos en el mismo lío y están apostando lo más preciado que tienen, SU TIEMPO.

Y como ésto, todo, un opositor no tiene apuntes o temas, tiene opoapuntes, opotemas, suelen ser un poco más elaborados y, sobre todo en el sector femenino, muy adornados y washipeados, ¿por qué? pues porque son muchos los meses, años que vamos a estar con ellos (y en parte porque estudiar tantas horas y tantos días aburre muuuucho).

También la familia se transforma en opofamilia, la oposición absorve tanto de tu vida que acaba afectando a los tuyos, tienen que aprender a llevarte, hacerse a la idea de que ya no estás tan disponible, que tienes cambios de humor, que necesitas muchos mimos los días de precante o pretest. Yo tengo la fortuna de tener una opocari (que ñoña) que es un sol, me da esos momentos felices que me animan los días de mal estudio, soy una suertuda!!

En definitiva, mi vida ha pasado a ser una opovida, soy una opoyo (no pocoyó, eh?) y quiero compartirlo.

¡¡Un abrazo opoapañeros!!